Nos dirigimos a ti, Oh bendito San José,
Por la promesa de realizar dignamente
Seguimos tu ejemplo y buscamos tu auxilio.
Amén
San José campeón de la fe:

Iconografía: de entre sus contemporáneos, Santa Teresa es una de las pocas que tuvo su retrato directo, realizado por Fray Juan de la Miseria, en Sevilla, en 1570. Por lo tanto esta imagen es la más fiel que se tiene de la Santa. Luego otros artistas han preferido idealizar su figura, perdiendo así el verdadero carácter de Teresa.
A Santa Teresa se la representa con el hábito marrón y la capa blanca corta propios de las Carmelitas Descalzas.
Sus atributos son el libro y la pluma, por ser escritora. Cuando se la reconoce como Doctora de la Iglesia se le agrega la muceta blanca y el birrete.
Fragmentos de algunos textos de Santa Teresa de Avila:
“Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa.
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta: Sólo Dios basta.”
“Vivo sin vivir en mí
y tan alta vida espero
que muero porque no muero”.
Lis Anselmi
lisanselmi@yahoo.com.ar
Hasta el siglo XVI San José ocupa un lugar secundario en algunos episodios de la vida de Jesús. Luego se lo pasa a ver como un hombre joven que observa a cierta distancia a Jesús y María, remarcando con esta distancia que no es el verdadero padre del Niño. En la Edad Media, pasa a ser un anciano, imagen que perduró durante todo el Renacimiento.
Una de estas primeras imágenes es de alrededor de 1500 y lo muestra de pie, anciano y con una mano sobre el hombro de Jesús Niño. Esta modalidad va a afianzarse con la pintura de El Greco, donde se observa a un San José más joven, con el Niño de la mano (simbolizando su condición de maestro y conductor durante su infancia) y la vara florecida.
Cuando ellos partieron, un Ángel del Señor se le apareció a José y lo exhortó a huir: “Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo” (Mt. 2,13).
Pasaron otros veinte años de Trabajo y de sacrificio para José siempre cerca de su esposa y murió poco antes de que su Hijo empezara la predicación. No vio la pasión de Jesús sobre el Gólgota probablemente porque no hubiera podido soportar el atroz dolor de la crucifixión de su Hijo tan amado.
El jueves 28 de agosto se realizó en nuestra parroquia una conferencia a cargo del Pbro. Alejandro José Puiggari, sobre “Los Aportes de Aparecida a la Catequesis”, donde se trataron puntos como “El acontecimiento de Aparecida como una constante de la historia de la salvación”, “la catequesis iniciática a la luz de Aparecida”, “la piedad popular como mística y camino de inculturación”, y otros. A la misma asistieron catequistas de la parroquia, el grupo del Seminario Catequístico, nuestro párroco el P. Gabriel, y público en general.